¿Por qué medio se pierde el asombro? Parece que es un engaño que el asombro se pierda mediado por otra cosa, o que lo atraviese otra cosa hasta tragárselo. ¿Cuándo las cosas comienzan a hacérsenos familiares? Quizá ingenuamente podría decir que desde el primer momento se nos hacen familiares, que no hay un antes de la familiaridad. Quizá lo que hay es un modo de asombro que ya de suyo, de invocarlo nos es familiar. Decía Horneffer bien atento -Lo que debería hacerse es, obligarse a que la experiencia llegue al thauma-. Ahora pienso en ese obligarse, precisamente lo que de asombroso tienen las cosas no es algo obligado, ni construido.
...No sorprenderse de lo extraordinario. De lo extra-ordinario no se hace ciencia (quizá no, porque aparece por instantes), sino de lo más ordinario (lo que aparece continuamente, creo). Estos instantes trans-forman pero no se hacen patentes, incluso en tratar de olvidar la experiencia (de los instantes de lo extra-ordinario), habría una trans-formación negativa, huyendo del todo para refugiarse en la cotidianidad. En el instante se alcanza a ser uno con el otro.
Lo que habría de hacerse es no con-fundir extra-ordinario con ordinario. Con sus modos de ser.
Lo que habría de hacerse es no con-fundir extra-ordinario con ordinario. Con sus modos de ser.

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